viernes, 22 de julio de 2011

Terapia.- Día II

Hice la misma rutina de anoche, aunque cambié el horario. Escuché esas canciones de nuevo, una y otra vez, y las canté con odio, con esa terrible necesidad de romper todo, de dejar todo y dios, descargarme.
No lloré, sólo sentí una impotencia terrible.


Conclusión:
Te detesto en el fondo, Sebastián.
Te detesto por haberte robado todo de mi, las ganas de reír, de llorar.
Las ganas de sentir :)

1 comentario:

Chibi Angie dijo...

que curioso es... creo que yo tampoco llore en el segundo dia... espero sigas asi... se fuerte nena,MUY FUERTE